
Hoy hace cuarenta y siete años que nací. ¡Cómo pasa el tiempo!.
La verdad es que si te descuidas un poco, te plantas en menos que canta un gallo en los cincuenta.
El problema es que envejece mi cuerpo, pero no mi mente. ¡Qué dilema!
Estoy más aposentado, quizás más centrado, pero sigo teniendo unas enormes ganas de aprender, de conocer, de descubrir...
Creo que lo mejor de mi vida está todavía por llegar.
Un abrazo muy grande a todos/as los/as que hoy se acordaron de mí.




